Crónica de los Templis 2012

El pasado viernes 9 de marzo tuvo lugar la entrega del III Premio de El Templo de las Mil Puertas, una revista online gratuita que ha logrado convertirse en todo un referente para la Literatura Juvenil, tanto nacional como extranjera.

En el último número de El Templo se anunciaron los títulos de las novelas ganadoras de los Templis (que es el apelativo cariñoso con el que se conoce a estos premios), para cada una de las cuatro categorías consideradas:






Reconozco que me puse un poco triste al descubrir que Divergente no había ganado en su categoría. Es taaaaaaaan buena. Cuando finalmente acepté la derrota, mandé un sms a mi amiga Marta, de Cuaderno de Ireth y le propuse ir juntas al evento.

Llegó el gran día y pasadas las 5 y media, (tras múltiples dramas de autobuses que te dejan vilmente abandonada) logré reunirme con Marta en la entrada del Fórum de la Fnac de Callao, donde ya se concentraban más de una treintena de bloggers y devoradores de libros. Entre ellos Epi el Anónimo, armado en esta ocasión con su kit completo de paparazzi y a quien debo las únicas instantáneas del post en las que aparezco :-) (Gracias!)

Mientras esperábamos a que diera comienzo el evento, algunos Templarios (es decir, redactores de El Templo) como Javier Ruescas o Nerea Marco, se acercaron a saludar a los asistentes e incluso a filmarnos para inmortalizar el momento.

A las 6 en punto, el Fórum abrió sus puertas y Carlota Echevarría nos recibió con una amplia sonrisa, repartiendo unos marcapáginas preciosos de El Templo y un Dosier en el que se detallaban las novelas finalistas y los ganadores de cada categoría.

Marta y yo logramos hacernos con un huequecito en la segunda fila, justo detrás de los dos autores nacionales premiados: Ramón Caride (El Frío Azul) y José Antonio Cotrina (La sombra de la luna, tercer y último volumen de la trilogía El ciclo de la Luna Roja).




La sala se fue llenando cada vez más y el crescendo de los murmullos comenzó a volverse ensordecedor, hasta finalmente desvanecerse cuando Javier Ruescas y Lorena Mozo dieron comienzo a la ceremonia, proyectando este vídeo en el que varios autores nacionales destacan la importancia de la Literatura Juvenil y la labor de El Templo en esta materia.



Después, Javier y Lorena hicieron un repaso de las novelas finalistas de cada una de las categorías y explicaron con qué criterio se habían seleccionado a los ganadores.

Clare Vanderpool mandó sus agradecimientos en un vídeo, mientras que Ramón Caride y José Antonio Cotrina pudieron recoger personalmente sus respectivos galardones y dar sendos discursos, muy breves y amenos.



Tras la entrega, Javier reveló a los asistentes que los marcapáginas que nos habían entregado llevaban escrito un número y que en base a ellos se iban a sortear cuatro lotes de libros y dos camisetas.

Para que engañarnos, llegado ese punto yo desconecté por completo. Nunca me toca nada, ni siquiera la figurita del roscón. Así que aproveché la coyuntura para hacer fotos a diestro y siniestro. Total, ya nadie iba a quejarse, ¿no?

Me sumí en un profundo trance de clics, flashes y enfoques, hasta que una voz me arrancó de mi ensimismamiento. La de Javier Ruescas llamando al número 5. ¡Mi númerooooo!

Presa de un entusiasmo sobrenatural, me abalancé a recoger el premio: un lote compuesto por un ejemplar de La Pirámide Roja de Rick Riordan y otro de El Frío Azul de Ramón Caride, que el propio autor accedió a firmarme muy amablemente. Le prometí leerlo y reseñarlo, así que en cuanto pueda le hincaré el diente (metafóricamente hablando, claro).



Fotos cortesía de Epi el Anónimo

Tras la ceremonia, el Fórum comenzó a vaciarse, lo que algunos aprovecharon para abordar a autores y templarios. Y yo a una chica encantadora que compagina ambas actividades: Anissa B Damom.

Ella, tan dulce como siempre, respondió a mis preguntas e incluso me dejó echar un vistazo a un ejemplar de Revelación (la tan esperada continuación de Éxodo) que había llevado consigo para ponernos los dientes largos. 

En definitiva, fue una tarde inolvidable gracias a unos chicos que están llevando a cabo una labor sin precedente y que están impulsando la Literatura Juvenil en nuestro país para lograr que ocupe el lugar que realmente merece.

Como punto final de este post os dejó con un video-resumen de la ceremonia, sacado del canal de Youtube de El Templo. (Y sí, la que gesticula con tanta vehemencia en el 0:27 soy yo. No comments XD)

Mil besos y larga vida al Templo (y a los Templarios!)


I'm back

¡Hola a todos!

Escribo este post para explicar el descanso (sin duda demasiado largo) que me he tomado del blog. Prometo no volver abandonarlo de este modo tan indecente... Así que no olvidéis pasaros por aquí más a menudo :-)

Mis últimos meses han sido bastante caóticos y difíciles. La parte buena es que he hecho dos viajes largos (A Nueva York y a Oxford, respectivamente) y que he encontrado una nueva forma de canalizar mi creatividad: ¡La repostería!

Mi hermano y yo Harry-frikeando en Fao Schwarz (Nueva York).


Y yo solita, también Harry-frikeando, pero esta vez en Oxford.
¿A alguien le suena este "Gran Comedor" ?

Pero en contrapartida he dedicado demasiado tiempo a algunos proyectos (no literarios) que al final han resultado infructuosos.

Supongo que la vida fluye lentamente, llevándonos del colegio a la universidad, alimentando nuestros sueños en el camino, para finalmente trasladarnos a un lugar donde la realidad y las ilusiones se bifurcan. Y tenemos que elegir.


Hasta ahora mi elección siempre ha sido la misma: aferrarme firmemente a mis sueños y dejar que ellos me guíen. El problema es que vivir de nuestros sueños no siempre es posible, y lo normal es acabar haciendo otras cosas, que nos entusiasman mucho menos pero que nos aseguran el sustento. Y que poco a poco, van drenando nuestra creatividad y nuestra energía, haciéndonos olvidar lo que realmente deseamos.

A principios de este año reparé en una oportunidad diferente y prometedora, que me hubiera permitido combinar ambas cosas, así que me volqué por completo para conseguir que cristalizara. Y sin embargo no ha sido posible.

Aún estoy triste, pero sólo un poquito. Porque como escuché anoche decir a Dev Patel en el trailer de El Exótico Hotel Marigold:

"Al final todo va a acabar bien. Y si no acaba bien, es que aún no es el final".

Besitos,

Sofía
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